CARLOS DE GREDOS – TEMPLO SINTOISTA

CARLOS DE GREDOS

“Todo el campo es sagrado. Un santuario japonés en Mazcuerras”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los santuarios japoneses o sintoístas están para recordarnos que toda la naturaleza es sagrada. El sintoísmo es una religión que venera la naturaleza.

Cuando accedemos a un santuario lo primero que nos encontramos es la puerta de acceso o torii. Su presencia nos indica que más allá hay un lugar sagrado, dejando atrás el espacio profano. Literalmente significa el lugar del pájaro, porque en su creencia los pájaros son considerados los mensajeros de los kami, los espíritus. Esta religión no contempla la existencia de un Dios, todo está habitado por un espíritu. El diseño originario de esta puerta está pensado para que se posen en la parte superior los pájaros.

Aquí en Mazcuerras el azar ha querido que el cercado del santuario, tamagaki, sea como el de los más antiguos de Japón, es decir, conformado por árboles.

Hay santuarios que consagran elementos de la naturaleza como los himorogi, que reverencia al bosque y especialmente a las deidades que habitan en los árboles. Estos árboles singulares están fuera de las capillas. En el caso de la capilla de Mazcuerras los dos fresnos que contiene han nacido por puro azar y se les ha construido una capilla como símbolo de lo sagrado que hay que rendir culto. Entre los dos se encuentra una piedra trasladada de las inmediaciones, procedente de la margen del camino que conduce al río Pulero, cruzado por un puente con reminiscencias japonesas, como si ya estuviera esperando a la construcción del Santuario.

Cuando llegamos a la capilla lo primero que nos fijamos es en la shimenawa, una cuerda que indica que nos hallamos frente a un recinto sagrado y puro. Su simbología es la de la serpiente y como en la mayor parte del planeta remite a la propia tierra. De ella cuelgan unas tiras de papel conocidas como shide. Es una serpentina de papel con forma zigzagueada que se coloca como símbolo de buena suerte.

La buena suerte la tiene quien trata a la naturaleza como un ser sagrado. Somos naturaleza.

Carlos de Gredos. 2018-19