La ría de Pontevedra es un escenario privilegiado para el turismo activo y la náutica deportiva. Guarecido por la península del Morrazo y la comarca del Salnés, este estuario gallego posee unas condiciones óptimas para la navegación, además de albergar numerosas islas y municipios de ambiente marinero. De ahí que una de las actividades más demandadas sea la excursión en barcos a la isla de ons.
Este archipiélago, que pertenece al Parque Nacional de las Islas Atlánticas, tiene poco que envidiar a las famosas Cíes. Sus principales rincones de interés son Buraco do Inferno, el faro de Ons y la playa de Melide. Almorzar en la Casa Checho es un buen pretexto para degustar la especialidad de la isla: el pulpo al estilo Ons.
Otra parada obligada en esta ría atlántica es Combarro, una localidad pequeña con un gran patrimonio arquitectónico (más de sesenta hórreos y cruceros adornan sus calles). Su puerto deportivo goza además de una comunicación excelente con la isla de Tambo, el segundo de los destinos insulares de la ría de Pontevedra.
A propósito de Tambo, este enclave isleño depara una sorpresa mayúscula a cualquiera de sus visitantes. Aunque se encuentra deshabitada, los bosques de pino y de laurel que cubren su territorio esconden un repertorio de edificios históricos: la Capilla de San Miguel, el faro de Tenlo Chico o los vestigios de lazareto.
Cualquier recorrido en barco por estas aguas atlánticas sabría a poco sin una parada en el corazón marinero de Sanxenxo. Portonovo no escatima atracciones para encandilar al turismo: las playas de Baltar, Caneliñas y Canelas, el mirador da Peixeira, a Rúa dos Viños, etcétera.
Las bateas dedicadas al cultivo del mejillón gallego merecen un artículo aparte. Se encuentran principalmente cerca de Cangas, Bueu y Sanxenxo. Estas estructuras flotantes pueden ser disfrutadas bajo el agua a través de experiencias de buceo.